Este programa trabaja la educación emocional desde dos frentes: uno formal y otro transversal.
A nivel formal, nos referimos a incluir la educación emocional como parte del currículo para que los y las estudiantes tengan un aprendizaje que les permita mejorar sus habilidades emocionales y relacionales. Se entregan herramientas que les permite a los participantes planificar y aplicar actividades para el desarrollo de las competencias socioemocionales, según su edad.
A nivel transversal, se apoya a los participantes con estrategias para el afrontamiento y manejo de situaciones conflictivas cotidianas que acontecen en cualquier momento de la jornada laboral y en la que podrían verse involucrados cualquiera de los actores de la comunidad educativa.