En el marco del Día del Cuidador, la psicóloga y coach Karen Montoya Leiva, directora de Nodo Educativo, lideró una charla en el Centro Cultural Municipal Liquen de Villarrica, invitando a los asistentes a reflexionar sobre el desgaste emocional y físico que viven las personas cuidadoras, y a incorporar herramientas prácticas de autocuidado para fortalecer su bienestar y calidad de vida.
Villarrica celebró a quienes cuidan
En una emotiva jornada organizada por la Oficina de la Discapacidad de la Municipalidad de Villarrica, se conmemoró el Día del Cuidador, instancia que reunió a decenas de personas que día a día entregan su tiempo, energía y afecto al cuidado de familiares mayores, enfermos o con discapacidad.
La actividad, desarrollada en el Centro Cultural Liquen, fue facilitada por Karen Montoya Leiva, psicóloga y coach, quien representó a nuestra consultora Nodo Educativo, consultora especializada en talleres de autocuidado y fortalecimiento de equipos humanos.
A través de dinámicas participativas, reflexiones guiadas y material audiovisual, la profesional abordó una temática muchas veces invisibilizada: la salud mental de las personas cuidadoras y la importancia de aprender a cuidar sin perderse a sí mismas.

El desafío de cuidar sin agotarse
Durante su exposición, Karen Montoya recordó que el cuidado prolongado, aunque profundamente significativo, puede resultar emocional y físicamente demandante cuando no existen apoyos suficientes ni espacios personales de descanso.
Según datos de la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE 2022), el 46% de las personas con dependencia severa en Chile cuenta con un cuidador permanente, y la gran mayoría de ellos son mujeres. Este rol, asumido generalmente por motivos familiares o afectivos, puede llevar a sentimientos de sobrecarga, culpa y pérdida de identidad personal.
“Cuidar no significa desaparecer en el otro, sino acompañar desde la propia luz”, destacó Montoya, citando una frase que marcó el tono de la jornada.

Estrés, burnout y desgaste emocional
Uno de los conceptos centrales de la charla fue el síndrome de burnout o desgaste del cuidador, un estado de agotamiento físico, emocional y mental que se desarrolla gradualmente en quienes cuidan durante largos períodos sin descanso ni apoyo adecuado.
Los síntomas más comunes incluyen cansancio extremo, irritabilidad, sentimientos de ineficacia y, muchas veces, distanciamiento emocional como mecanismo de defensa.
“El cuerpo se convierte en el primer termómetro del agotamiento”, explicó Montoya, subrayando que reconocer las señales tempranas del estrés es el primer paso para prevenir un mayor deterioro.

Cuidar sin perderse: recuperar la identidad
Desde su experiencia clínica y como facilitadora, Karen Montoya planteó que el mayor desafío de las personas cuidadoras es no reducir su identidad únicamente al rol de cuidar.
Recordar gustos personales, retomar hobbies, cultivar amistades y reservar espacios propios son acciones clave para mantener un equilibrio saludable.
Entre las estrategias de autocuidado compartidas en la jornada, destacó:
- Reconocer la necesidad de apoyo y aprender a pedirlo sin culpa.
- Delegar tareas y construir redes de confianza.
- Planificar tiempos de descanso y recreación.
- Cuidar el cuerpo y las emociones, a través de pausas, respiración consciente y movimiento físico.
- Revalorizar logros y capacidades personales.
“Cuidarse no es abandonar al otro; es garantizar que el cuidado sea sostenible y con amor”, enfatizó la psicóloga.

Una experiencia significativa
La actividad incluyó momentos de conversación, intercambio de experiencias y ejercicios prácticos que permitieron a los asistentes reconectarse con su propio bienestar.
Se proyectaron videos inspiradores y se promovió un espacio de contención emocional, donde cada participante pudo expresar cómo se siente en su rol y qué acciones desea retomar para sí mismo.
“Los participantes expresaron sus necesidades y agradecieron la instancia. Como Nodo Educativo, creemos que fortalecer el autocuidado es también fortalecer la red de apoyo que sostiene la vida de quienes más lo necesitan”, comentó Montoya al cierre de la actividad.
“Cuidar no es desaparecer en el otro, es acompañar desde la propia luz. Cuando quienes cuidan se sienten vistos, valorados y apoyados, el bienestar se multiplica.”
— Karen Montoya Leiva, Psicóloga y Directora de Nodo Educativo

Cierre y reflexión
El encuentro en Villarrica reafirmó la importancia de visibilizar el rol de las personas cuidadoras, reconocer su aporte y ofrecer espacios de formación y contención emocional.
Desde Nodo Educativo, la invitación es a seguir construyendo comunidades más empáticas y sostenibles, donde el autocuidado sea parte del cuidado colectivo.
